Narnia es un mundo fantástico creado por el catedrático y escritor C.S. Lewis. Seguramente viste alguna de las películas en el cine.

En su momento cuando salió la primera película de Narnia, intentando copiar el furor cinematográfico de El Señor de los Anillos y Harry Potter, la vi, me gustó pero la olvidé completamente.

Las Crónicas de Narnia: el príncipe Caspian

Hace un par de semanas mi hermana había alquilado la segunda de la saga, El Príncipe Caspian, la vi y me gustó mucho. Coincidió con que esa era la última semana de la tercera entrega en el cine, así que fuimos a verla con algunos amigos. Me encantó.

Como muchos, no puede dejar de notar las referencias al Cristianismo que recorren la obra de C.S. Lewis. Algunos elementos, sobre todo en las películas 1 y 3, me parecen impresionantemente implícitos. Incluso me pasa de verlos y comentarlos con otras personas y que ellos no los hayan notado.

Con tanto cine, me dieron ganas de leer los 7 libros. No era la primera vez, pero pregunté entre mis amigos lectores que sabía que habían leído Las Crónicas de Narnia, y como en otras oportunidades, todos me dijeron que los libros no eran tan buenos como las películas (algo extraño).  Pero no puedo resistir la tentación, así que contra todo pronóstico, voy a leer la saga de Narnia y tengo la oculta sensación de que voy a saber disfrutarla.