6 nuevos libros de Diego Arbit

Nuevos para mi, por supuesto. Algunos fueron publicados hace varios años ya.

Hoy me llegó un paquete con libros que compré hace unos meses. No me acordaba ni que los había comprado, de hecho me sorprendió la cantidad: 6.

Había leído dos libros del autor y luego de eso me topé con que estaba vendiendo por Facebook los que le quedaban. Aproveché la oportunidad y ahora tengo material de lectura para rato. ¿Qué orden me recomendás seguir, Diego?

 

 

Publicado en Cosas que leo | 1 comentario

El pelo en el jabón (remasterizado)

Para el 3er SLAM de poesía oral de Santa Fe rescaté un texto de mi primer libro y lo pulí un poco más. Estoy bastante conforme con el resultado, y en su presentación oral tubo buena aceptación.

El pelo en el jabón

Probablemente un pelo en el jabón sea uno de los objetos más limpios del universo. Sin embargo, cuando uno —con su cuerpo transpirado y el pelo sucio— se dirige a la ducha para descargar ahí toda la mugre del día —del cuerpo y del alma— y se encuentra un pelo en el jabón…

¡Ah! que desazón y que violencia, que sentimiento de violación a la intimidad de las gotas de agua que están cayendo sobre nosotros.
Es que es tal la relación que se tiene con el jabón, ese pan blanco protector y confidente, que el solo hecho de encontrar un pelo incrustado, cual fosil en piedra, nos recuerda que el vínculo que nos une a él, no es inmaculado.

Más personas frotan su cuerpo transpirado en él.

Y entonces, entre parientes y amigos, empezamos a buscar sospechosos.

Lo medimos, estudiamos su color, ¿rubio oscuro o castaño claro? ¿De qué parte del cuerpo de ese vil rufián será el pelo? Demasiado corto para cabellera de mujer, demasiado largo para pelo de pierna de hombre.

La cadena de deducciones se congela en el cerebro y el estómago se nos revuelve. Con las uñas y precisión quirúrgica nos animamos, lo sujetamos y lo retiramos de su soporte pastoso. Lo sostenemos ante nuestros ojos para examinarlo mejor. Reflexionamos. Una nueva inspección ocular. Parece que sí. Falsa alarma. Se trataba de un pedazo de hilo que se escapó del calzoncillo mientras lo lavábamos rasguñando su textil composición la noche anterior. Ahora sí, fuera de peligro podemos bañarnos tranquilos. Pero… ¿qué sucede? Se terminó el agua caliente.

Publicado en Cosas que escribo | Etiquetado | Deja un comentario

Lecturas en la presentación del libro Pulóver

El jueves Elián del Mestre presentó su segundo libro: Pulóver. Yo participé de la mesa editorial ofreciendo mis libros y otros escritores estuvieron leyendo ante el público del bar.

En un momento me fui de la mesa y me senté a escuchar las lecturas. Aproveché que tenía la cámara en la mano y filmé una buena parte de estas.

Más:

Publicado en Cosas que leo | Etiquetado , | Deja un comentario

Restos del pasado presente

Ayer estuve ayudando a mis papás a mover un ropero de mi vieja habitación en Carlos Pellegrini. En el proceso encontré varios objetos que con solo verlos me transportaron al pasado. Entre ellos rescato mi primer trabajo en computadora:

Estaba en una carpeta que mi escuela primaria armaba para cada alumno con elementos destacados de cada años. Recuerdo incluso cuando nos la presentaron: “Cuando terminen séptimo, esta carpeta las va a quedad de recuerdo”, dijo una de las maestras.

Publicado en General | 1 comentario

Los libros que me regalaron para el cumpleaños y Navidad

¿Próximos libros a leer?

  1. Harry Potter and the Methods of Rationality (ya lo empecé y me gusta, un libro diferente)
  2. La invención de la soledad (tenía ganas de leer al autor)
  3. It (me asustan sus 1500 páginas y aún adeudo terminar El resplandor)
  4. A sangre fría (la escuché nombrar bastante y me da curiosidad)

Tengo para entretenerme.

Publicado en Cosas que leo | 2 comentarios

Leí 5 libros cortitos antes de que se termine el año

  1. Un buen trío
  2. Ves cómo sos
  3. Flaquito
  4. Arrullo
  5. Bursinia

El primero de Diego Arbit. El segundo de Gonzalo Geller. Los 3 últimos de Corteza ediciones. Al último no lo pude terminar. Como no son muy conocidos, los di de alta en Goodreads.

Una curiosidad: dentro del libro Flaquito encontré una poesía que menciona al “software libre” y a “Ubuntu”:

Botón antipágico Ya que estábamos la grabamos:

Publicado en Cosas que leo | Deja un comentario

Este año cree Automágica

AutomágicaEste año cree Automágica, mi editorial unipersonal.

El objetivo es automatizar el camino del texto al libro-objeto-papel utilizando herramientas de programación, terciarizando lo que no se o no me gusta hacer

La cree para imprimir Xolopes, mi primera novela, pero en diciembre, antes de cerrar el año, imprimí dos libros de cuentos: Santa Furia y La prueba del dulce de leche.

Publicado en Cosas que escribo | Etiquetado | Deja un comentario

Cuento Bicicleta (video)

El 24 a la noche, sentado en el baño, leí el anuncio de una competencia: SLAM Guerrilla Navideño. La consigna era filmarse leyendo algo y subirlo en el momento; unas horas mas tarde se anunciaría el ganador. El objetivo era claro: divertirse.

Ya había tomado algunos Ananá Fizz (diciembre es el único mes del año en el que bebo y bebo solo esa bebida), y no le puse al texto la expresividad característica del SLAM que se puede lograr en un relato oral, y por su puesto no gané. Pero ya está filmado, así que se los comparto. ¡Feliz año nuevo!

Este cuento forma parte del libro La prueba del dulce de leche.

Publicado en Cosas que escribo | Etiquetado | Deja un comentario

Reactivé el bot @jjsaer

Saer en Twitter

Desde hace algunos años mantengo un bot en Twitter que cita a Juan José Saer.

Hace algunas semanas, cuando la notebook que servía de servidor para esta aplicación se rompió, Saer dejó de twittear.

Hoy aproveché el día para acomodar un poco su código fuente y moverlo a un servidor de verdad.

La lista completa de las citas que va posteando está en saertweets.txt. ¡Se aceptan nuevas citas para agregar! Incluso, cualquiera puede usar este pequeño programa para crear un bot de cualquier escritor o de cualquier cosa. Si no son programadores y necesitan ayuda para hacerlo funcionar, me avisan.

Publicado en Aprendiendo Python | Etiquetado , | 2 comentarios

Las últimas cuatro novelas que leí

Las últimas cuatro novelas que leí fueron escritas por personas con las que, de una u otra forma, tengo trato. No me había dado cuenta de eso hasta hoy.

La primera de las cuatro fue Chamamé, de Leonardo Oyola. Pude conocer al autor en persona y que me dedicó la novela mientras la estaba leyendo. El libro es difícil de conseguir en Argentina. Se lo compré a Eterna Cadencia por mail.

Chamamé

Dedicatoria

Luego, en la misma ciudad que fue escrita y pocos días después de compartir un SLAM con el autor, devoré La más importante de todas las historias, de Diego Arbit. Se lo compré al autor en mano. La di de alta en Goodreads.

La más importante de todas las historias

Apenas terminada la anterior, me metí con Todavía no cumplí cincuenta y ya estoy muerto, de Javier Chiabrando. Policial erótico. El autor nació en mi pueblo, pero nunca lo vi en persona. El título del libro se me había quedado grabado luego de ver una entrevista que le hicieron en canal 7. Compré el libro usado en Internet.

Todavía no cumplí cincuenta y ya estoy muerto

La última de este periodo de lectura fue El peor amigo del mundo, de Rafael Fernández. Novela de la cual soy un orgulloso mecenas y cuyo crecimiento seguí por Internet. También la di de alta en Goodreads.

IMG_3374 El peor amigo del mundo

 

Cuatro novelas que recomiendo.

Publicado en Cosas que leo | Deja un comentario

Nueva edición de Santa Furia

Ayer busqué en la imprenta una nueva edición de Santa Furia que hice para seguir experimentando con mi editorial Automágica. Es una versión extendida del libro que fue publicado este año por La Gota. Si alguien quiere un ejemplar, me chifla.

Santa Furia

Publicado en Cosas que escribo | Etiquetado , | Deja un comentario

Última reunion de RubyLit del 2014

Anoche fue la última reunión/juntada/meetup del grupo local de usuarios del lenguaje de programación Ruby. Hubo asado y pileta. También una charla a cargo de Eloy (que estaría bueno postee en algún lado así no queda solo en nuestro recuerdo).

A continuación, las fotos de rigor. Como el que toca nunca baila, el que saca fotos no es retratado (al menos que usemos el modo automático).

Publicado en Aprendiendo Ruby | Etiquetado , | 1 comentario

La prueba del dulce de leche (un cuento regalo de cumpleaños para mi amigo Ale)

Era otoño de 2003 o 2004. Estábamos en la cocina del departamento estudiando Análisis Matemático 1 cuando Ale propuso hacer un corte. Levantamos los apuntes y pusimos un mantel a cuadros rojo. De la heladera sacamos manteca y un tarro de dulce de leche. Yo puse la pava para preparar café y le dije a uno de los otros que busque el pan en la bolsa de tela que colgaba de la pared.
Los otros eran el Chapa, el Chami y Dimitri. Ellos y Ale estudiaban Ingeniería Industrial. Yo estudiaba Ingeniería en Sistemas, pero preparaba con ellos algunas materias comunes.
El Chapa debía su apodo a la imposibilidad de que el resto de los habitantes del mundo universitario, alumnos, docentes y no docentes, pronuncien su apellido: Schlapbach.
Del Chami no estoy seguro de recordar bien su apodo, así que a falta de uno mejor, voy a usar ese en este relato. Lo único que recuerdo del Chami eran sus brazos peludos. Un par de ramas con frondosa vegetación. Pelos negros y duros. Era como si tuviera cejas en los brazos.
Algo parecido me pasa con Dimitri. No estoy seguro si ese era su nombre. Recuerdo sí, que tenía un nombre imponente, con fuerza, un nombre que no era común en personas de nuestra edad. Bien podría haberse llamado Tritón o algo por el estilo. No recuerdo. Solo recuerdo que tenía una melena de rulos que le llegaban a la mitad de la espalda.
Repasando entonces, los personajes de la historia somos: Ale y yo, compartiendo un departamento de estudiantes, alguien con un apellido raro, alguien con brazos peludos y alguien con rulos hasta la espalda.
Ale, el Chapa, el Chami, Dimitri y yo, luego de haber estado haciendo ejercicios de derivadas e integrales por unas tres horas decidimos hacer un corte para merendar.
Los cuchillos sobrevolaban el mantel como pequeños aeroplanos bimotores y todos hablábamos a la vez.
—Pasame el cuchillo.
—No ese no, el de untar.
—Alcanzame la manteca.
—Cortame una rodaja.
—Dulce de leche, por favor.
—¿Toman con leche el café?
—Yo sin nada, ni azúcar.
En un momento dado solo se escuchaban los maxilares trabajar. La armoniosa melodía fue interrumpida con un anuncio:
—Voy al baño —dijo el Chami.
Unos minutos más tarde, lo volvimos a escuchar.
Su voz era como de ultratumba, porque venía del baño, escalaba la puerta entreabierta, atravesaba el pasillo, doblaba hacia la cocina y nos llegaba ya bastante amortiguada:
—¡No hay papel!
Ale, sin dejar de atender al pan con manteca y dulce de leche que estaba preparando le contestó de forma automática:
—Usá el bidet.
El Chami hizo como que no escuchaba y volvió a pedir:
—¡Traiganme papel, que se terminó!
Entonces yo, que conocía esa sensación de impotencia, ese estar parado con las piernas tan separadas como permite el pantalón bajo, las rodillas algo flexionadas, sosteniendo la levedad del ser con una mano en el picaporte del lado de adentro, yo, que había estado ahí, me levanté y le busqué un rollo.
Cuando el Chami volvió a la mesa, había cierto desconcierto en sus ojos. Interrogación.
—¿Vos usás bidet, Ale?
—Sí, es lo mejor que hay. Mucho más higiénico que andar limpiándose con un pedazo de papel.
—Pero… pero… el bidet lo usan las minas… —balbuceó.
—Yo no soy mina y lo uso —contestó Ale, serio.
Parecía que la diferencia estaba saldada, pero el Chami seguía incrédulo.
Se planteó entonces ahí, en el medio de la cocina, con las rodajas de pan untadas como mudos testigos, una batalla intelectual. Se encontraban dos escuelas. La escuela del papel higiénico y la escuela del bidet.
El Chami y Ale empezaron a discutir, dando cada uno sus argumentos. Gritaban, gesticulaban.
Que el chorro limpia mejor, decía uno.
Que el chorro limpia de más, replicaba el otro.
Que el papel raspa, decía uno.
Porque el papel que usas vos es berreta, decía el otro.
Cuando intentaron hacernos partícipes, el Chapa, Dimitri y yo, miramos para otro lado y no nos dimos por aludidos. No teníamos una posición tan firme en la materia.
Los dos oponentes seguía exponiendo sus argumentos y en un momento dejaron de presentar ideas probadas para ponerse a teorizar sobre el asunto.
Que la cantidad de papel gastado y la ecología.
Que los litros de agua desperdiciados y el papel reciclado.
Que el calentamiento global.
Que la extinción del pez rana.
El café que quedaba en las tazas ya se había enfriado y parecía que el enfrentamiento no tendría fin. Pero algo pasó.
De repente, sorprendiéndonos a todos con una jugada definitiva, Ale le untó dulce de leche con un cuchillo en el brazo al Chami, arrancó una hoja de su cuaderno y le gritó:
—¡Tomá, dale, sacate el dulce de leche con este papel!

Ale y Juanjo en los años de universidad

Ale y Juanjo en los años de universidad

Publicado en Cosas que escribo | Etiquetado | 1 comentario

Se viene la PyConAr 2014

La conferencia de Python más grande del país se va a llevar a cabo en un par de semanas en Rafaela. Imperdible para la gente de Santa Fe y zona que quiera conocer o profundizar en este lenguaje.

pyconar2014

Publicado en Aprendiendo Python, Eventos | 1 comentario

Feria del libro de Santo Tomé

Fotos.

Publicado en Eventos | Deja un comentario